¿Vivimos nuestra vida o...?

18/7/2018

Si hay un tema que me causa inquietud, por la influencia que éste ejerce sobre el individuo, es: las expectativas de los demás para con la persona.

 

Ejemplo: llega el papá, Andrés, donde su hijo, Miguel, que está a punto de graduarse en el colegio y de manera directa le dice: "Hijo recuerda que a tu mamá y a mi nos gustaría que fueras un doctor" La frase, aparentemente inofensiva, se puede interpretar: si el hijo no estudia medicina va a acabar con los sueños que sus padres tenían con él. 

 

Es en este punto donde, me parece, se debe prestar atención. A ver, una cosa son los deseos que tengan los padres, los cuales son absolutamente válidos. Sin embargo, y es ahí donde debe haber un cambio, son (o somos pues yo también lo soy) los hijos los que deben poner límite y, lo que yo considero, tener personalidad (entendido este como valor) para no renunciar a sus aspiraciones personales.   

 

Yo me pregunto: qué sucedería si llega el hijo, con el mayor amor y respeto que le tiene a sus padres, y les dice: "papás, no me interesa la medicina, quiero ser un economista" Al fin y al cabo es él (el hijo), quien tiene la responsabilidad de construir su propia vida basada en sus deseos. Acá no se trata de complacer a los demás, ni buscar aprobación actuando contra sus propios deseos.

 

Sin duda, un tema largo, tendido y espinoso.

Continúo éste tema dentro de ocho días.

 

Feliz día.

 

  

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