Revolución educativa

13/2/2018

Hace ocho días hablaba sobre la importancia, en mi opinión, que debe haber con formar seres humanos con criterio propio. No simplemente obedecer por obedecer. Que indaguen, cuestionen. No para llevar la contraria, ni desafiar el status quo sino para "no tragar entero", como se dice vulgarmente. Pues al fin y al cabo, el ser humano es el que construye su propio camino (consciente o inconscientemente). 

 

Creo que educar, académicamente hablando, debe ir más lejos. ¿No sería mejor que cada individuo desde temprana edad eligiera por si mismo qué quiere aprender? Finalmente, en la vida, se trata de elegir. Y en ese acto, el colegio le está dando la oportunidad al alumno algo que le va a servir para siempre.

 

No tiene sentido, sin querer menospreciar ni mucho menos, enseñar materias que no sean del interés de los estudiantes. ¿No sería mejor que desde temprana edad al niño o niña, de acuerdo a sus gustos académicos, lo fueran acompañando en su proceso de aprendizaje? A lo mejor esto serviría para fortalecer su autoestima y así una vez llegase a la universidad, ya tuviera claro en responder la pregunta del millón: ¿qué quiero estudiar?  

 

¡Hasta una próxima!

Feliz día. 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload