La palabra tiene poder 

Me acuerdo la primera vez que tuve contacto con la escritura creativa, fue a los once años, en una tarea que nos habían colocado en el colegio. Cursaba quinto de primaria. Y les confieso algo que siempre me ha llamado la atención: que en ese mismo año, mil novecientos noventa y siete, por un lado nació mi gusto por la escritura y unos días después mi papá, José Fernando Rico, fallece.

 

Solo desde el año dos mil tres comencé a escribir de manera regular y metódica. Ahí me fui dando cuenta del poder, la sensibilidad y el tono que tiene la palabra escrita, en definitiva: la personalidad que le podemos dar. Por y para eso estoy acá: aportar con mi creatividad para darle personalidad al lenguaje de su negocio (marca)

 

Antes de despedirme, hay algo que si le puedo asegurar: haré el trabajo con el mayor de los gustos por una simple razón: ¡me encanta mi labor creativa! :)

 

Gracias por estar acá, ¡bienvenido!